He aquí Carathis, la Tejedora,
hilvanas tapices mientras
el arrebol de tus mejillas estremece
y mientras te observo con deseo
¡Oh mi Carathis!
¿por qué me recogiste de la playa?
Ahora me enfrento al hechizo
del que duerme contigo sin deseo
el que te fascina sin tocarte,
porque no te comprende.
Yo conozco el secreto de tus ojos puros
que se dedican dia tras noche
al hilvanar sueños puros imprecisos
que más tarde tu marido se encarga de
vender.
Pero yo sí te entiendo Carathis
y sé el secreto del arrebol natural de
tus mejillas
¡Y me pides que me aleje!
Dame las fuerzas, tejedora gitana
por que mi alma se quedó anclada.
Anclada de amor por tus manos al tejer.
Y tu marido me reclama,
he visto en sus ojos arder la llama del
deseo...
al mirarme, como no lo hace contigo.
¡Oh mi Carathis!
¿por qué me recogiste de la playa?
para al final, ampararme en tus manos,
con las que hilvanas sueños noche tras
día.
Mi futuro, alma mía,
reside en tu voluntad, tejedora gitana.
Hola ^^
ResponderEliminarohhh que bonito, sin duda, este título te dio la inspiración para escribir una de las historias que más me gustó.
Y el poema muy bello.
Me he leído todos los anteriores también. Me gustó el de Andrómeda, y recordé la historia.
Sigue escribiendo poemas, se te da muy bien :)