lunes, 31 de diciembre de 2012

ORÁCULO DE ETERNIDAD

Me educaron para no tocarte, para no pensar en tí,
pero tu condición de semidiosa genera
un ardor dentro de mi pecho,
que casi me obliga a caer en tu red
aunque sepa que eso me causará
una tormenta eternidad de suicidios continuos,
sin llegar a provocarme la muerte.

Y eres tú ¡ Oh, Andrómeda!
¿qué llevarás dentro?

Y me educaron en la pureza
para no mirarte tus ojos llenos de lujuria.

Yo soy el que debe derramar tu sangre al río
para alejarte de los mortales,
a lo que causas tanto dolor.
Mi destino estaba preescrito,
yo también soy semidios, nacido por y para exterminarte
exterminar tu existencia de maldad sin límites...
tus víctimas dejarán de serlo,

¡Oh Andrómeda! Nací para odiarte,
yo el más monstruoso ser,
el que asusta a los infantes
y temen las mujeres.
Para pasar entre sombras, me concibieron.

Sin embargo te fijas en mí...
pero no sucumbiré a tus encantos,
bella Andrómeda...
Al menos, aúnque tu lujuria y deseo me ardan el alma yerma.

LA TEJEDORA GITANA

He aquí Carathis, la Tejedora,
hilvanas tapices mientras
el arrebol de tus mejillas estremece
y mientras te observo con deseo
¡Oh mi Carathis!
¿por qué me recogiste de la playa?
Ahora me enfrento al hechizo
del que duerme contigo sin deseo
el que te fascina sin tocarte,
porque no te comprende.

Yo conozco el secreto de tus ojos puros
que se dedican dia tras noche
al hilvanar sueños puros imprecisos
que más tarde tu marido se encarga de vender.

Pero yo sí te entiendo Carathis
y sé el secreto del arrebol natural de tus mejillas
¡Y me pides que me aleje!
Dame las fuerzas, tejedora gitana
por que mi alma se quedó anclada.
Anclada de amor por tus manos al tejer.
Y tu marido me reclama,
he visto en sus ojos arder la llama del deseo...
al mirarme, como no lo hace contigo.

¡Oh mi Carathis!
¿por qué me recogiste de la playa?
Estube noches buscándote en vano
para al final, ampararme en tus manos,
con las que hilvanas sueños noche tras día.

Mi futuro, alma mía,
reside en tu voluntad, tejedora gitana.