martes, 18 de diciembre de 2012

INSOMNIO

Los párpados se cierran, como cansados de tanto peso,
pero no consiguen evocar el dulce sueño
el dormir nunca fue tan difícil, para una mapriposa como yo.
Que siempre duerme, hasta volando en una tormenta.

Mariposa de alas verdes, sobrevuelo mareas y tempestades,
con la única compañía del viento,
el viento y mis párpados, que se cierran en una espiral
espiral de deseo de poder dormir dentro de una noche de tormenta,
que amenaza con romperme en dos, las alas, el cuerpo,
mis párpados.

El insomnio que acontece al cansancio es eterno
desde la visicictud entre la vigilia y el sueño,
el sueño eterno de no despertarse y vagar,
vagar entre dulces recuerdos de un adiós prolongado
en tristes agonías de una noche de tormenta.

Mariposa soy en una noche de tormenta,
me desintegro en mil añicos,
batida por la agonía del infinito sueño,
del inmenso insomnio en una noche de tormenta.


1 comentario:

  1. Precioso. Me imaginaba algo tan frágil, como es una mariposa, envuelta en una tempestad fuerte y pasional, empujándola, estrujándola, jugando con ella... cansándole tanto, pero sin dejarle dormir.

    Bello poema.

    ResponderEliminar