martes, 18 de diciembre de 2012

LECHE BLANCA

La lentitud del pestañeo de tus ojos sugerentes
me hacen sentir más vivo que nunca.
Los ojos... aquellas puertecitas imprecisas
que van a parar al alma.

La evocación del deseo con que me miras
me dice que te siga, que es camino seguro.
Hay contrato firmado entre tus ojos y tu alma,
lo tengo muy seguro. Como nunca he estado seguro de nada.

Y depués de un momento decisivo,
tus ojos se convierten en dos gotas de lluvia,
lluvia intermitente, se ha apagado tu mirada
por un mar de leche blanca difusa, dices:
“solo veo una imprecisa luz blanquecina,
jamás nunca odié tanto este color,
color que aglutina todos los demás”.

Y es cuando tu ojos no me dicen nada,
no miran a nada,
solo a un mar de leche blanca;
aunque sé que tu alma sigue inmóvil dentro de tí.


2 comentarios:

  1. Se nota de donde ha venido la inspiración de este... Saramago y su ceguera.

    Me ha encantado lo de puertecitas del alma... y es cierto, es que unos ojos dicen tanto, expresan tantas emociones... :)

    Me ha gustado mucho también este.

    ResponderEliminar
  2. saramago y yo tenemos una conexión visceral :P jajajjajaj e nota no?

    ResponderEliminar