La lentitud del pestañeo de tus ojos
sugerentes
me hacen sentir más vivo que nunca.
Los ojos... aquellas puertecitas
imprecisas
que van a parar al alma.
La evocación del deseo con que me
miras
me dice que te siga, que es camino
seguro.
Hay contrato firmado entre tus ojos y
tu alma,
lo tengo muy seguro. Como nunca he
estado seguro de nada.
Y depués de un momento decisivo,
tus ojos se convierten en dos gotas de
lluvia,
lluvia intermitente, se ha apagado tu
mirada
por un mar de leche blanca difusa,
dices:
“solo veo una imprecisa luz
blanquecina,
jamás nunca odié tanto este color,
color que aglutina todos los demás”.
Y es cuando tu ojos no me dicen nada,
no miran a nada,
solo a un mar de leche blanca;
aunque sé que tu alma sigue inmóvil
dentro de tí.

Se nota de donde ha venido la inspiración de este... Saramago y su ceguera.
ResponderEliminarMe ha encantado lo de puertecitas del alma... y es cierto, es que unos ojos dicen tanto, expresan tantas emociones... :)
Me ha gustado mucho también este.
saramago y yo tenemos una conexión visceral :P jajajjajaj e nota no?
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