Con
mis hilos mágicos, creo surcos que más tarde deshago,
y
mi ansia por conocer más senderos no conoce límites.
En
el espacio tiempo que me ha sido concedido me autorealizo
siempre
buscando en mi interior mi esencia pura, la que me hace yo.
Y
tiño de amaneceres mis ganas de conocerme cada día
como
si tuviera una larga espiral dentro que nunca se acabara.
Las
olas de mi conciencia hacen vaivenes deordenados
los
cuales intento perseguir, pescar dentro de la marea de mi mente
Soy
un ave que vuela tan alto como puede, pero que volaría más
si
el cielo claro fuera más extenso, pues sé que alas no me faltan
En
algún lugar de un pequeño país me perdí confundida
entre
tanta mágica algarabía de sueños que no se realizaron.
La
infinitud es impermanente en mi mente de pájaro ávil
y
veo a mis ideas partir, me desprendo de una parte de mí
la
locuacidad del deseo de ser libre llega a límites inconcedibles
en
los que el horizonte no es una línea recta, como siempre creí.
Y
como si la vida se me escapara, doy un salto, el último quizás
y
no me importa este hecho pues es imposible perecer, pienso
entre
tanta mágica discordia, entre tanto sublime despertar contínuo
donde
tiño de amaneceres mis ganas de conocerme cada día.


