La
soledad cubre tus paredes de paz
y
el silencio de tu alcoba te hace pensar.
Y
se consumen la locuacidad y deseos
intactos
en tu recóndito paraje del alma.
El
disfraz que dibuja tu cuerpo de niña,
dista
del tu sutil mente de adulta,
y
es que tu cuerpo es inocente
y
es que tu mente es pícara.
Con
profundidad, penetras desde la distancia
aún
estando a veintemil leguas bajo mar.
Penetra
tu mirada;
que
ya no sé si es pícara, o inocente
Y
con este disfraz te vistes cada noche
y
cada amanecer te desnudas ante el sol
Y
pícara a veces en la vigilia nocturna
E
inocente con frecuencia en sueños diurnos.

Woh woh woh que poema taaan erótico festivo. Simplemente bello :D
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