miércoles, 19 de diciembre de 2012

ÁNGEL DEL SUR

Mientras te veo bailar en tu alcoba de espejos,
se me antoja que un ángel me guarda,
en interminables sacudidas de deseo impreciso.

Y el deseo aumenta exponencialmente,
en cada sacudida de caderas,
en cada movimiento de piernas
en cada expulsión de fuerza viva
en cada compás de las música en tu cuerpo.

La música se escenifica en tu cuerpo, y tu,
ahora tú, ángel del sur, eres la música hecha mujer.
Y la música encuentra cobijo en tu cuerpo,
que no puede ser más hermoso... aunque se lo propusiera

Mientras te veo bailar en una alcoba de espejos,
me concentro en mi locura, el deseo intermiable
de la sinrazón rozándome el alma.

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